Cómo cuidar la piel sensible

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Si tu piel es muy sensible conocer los cuidados básicos, será muy útil para evitar agresiones externas, que irriten demasiado la epidermis. Mantener el aspecto saludable del rostro es fundamental, para las personas con sensibilidad extrema, ayudando a tratarla correctamente.

Lo primero que se debe valorar son los hábitos en la alimentación y otras ingestas, como el tabaco o el alcohol, también los cosméticos aplicados. Son los principales elementos que influyen en la belleza de la piel, por lo cual evitar consumir bebidas con alcohol y dejar de fumar, serán los principales objetivos. Los expertos recomiendan beber 2 litros de agua al día, para mejorar las condiciones e hidratar la epidermis, cuando es más sensible.

Es característica la sequedad, y las rojeces, que se presentan en este tipo de pieles. En la cosmética existen productos que ayudan a mejorar la apariencia, como jabones que son más suaves porque no contienen detergentes, aguas hidratantes, cremas limpiadoras para pieles sensibles y otros más. No se deben aplicar cremas con ácidos frutales, ni retinol ya que irritan, sobre todo durante la exfoliación.

La hidratación es fundamental en todo momento, porque la epidermis al ser más sensible, requiere más cantidad de crema hipo alergénica. Además en cosmética se pueden encontrar fórmulas con principios activos (caléndula, aloe vera, aceite de almendras, etc.), asegurando la máxima protección de la piel. Otro de los consejos básicos es protegerse del sol y evitar así las irritaciones características del efecto de los rayos UV. Indispensable serán estas medidas, para evitar las manchas que son más factibles de producirse.

Son las pieles sensibles las que requieren cuidados, con el tratamiento adecuado de acuerdo a las especificaciones, que presenta cada piel por su sequedad. Esto se debe a que los folículos no producen la grasa necesaria, para mantenerse hidratada y necesitan aportes externos. Ante lo cual no se debe olvidar la aplicación diaria de las cremas, tanto de día como de noche. Estas tienen que ser diferentes, porque de noche el tejido se regenera y necesita otros efectos, que aportan las cremas nutritivas de noche.

En el caso de las cremas de día estas son más cremosas, porque llevan en su composición ácido hialurónico. Así mismo la absorción es más rápida y en muchos casos, se repite la aplicación por la tirantez que se produce. Considerar los productos adecuados, se puede evitar la sensación de sequedad y las rojeces.

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Anna Gaspar
Anna Gaspar
Apasionada de las últimas tendencias de belleza y cuidado personal.

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